|
José Manuel García Rupérez
Son tres valores que se van quedando entre los arcaísmos de la vida. La sencillez supone humildad, ausencia de protagonismo, silencio, sombra, cierto olor a violeta. La seguridad requiere entrenamiento, múltiples ensayos, equilibrio, fortaleza de alma. La sinceridad es enemiga de la hipocresía, amiga de lo natural y vecina de la sencillez. Si encontráramos la rara flor cuyos pétalos fueran la sencillez, la seguridad y la sinceridad, la pondríamos en el jarrón de nuestro afecto para que con el tiempo fuera la amiga verdadera de nuestros sueños; la compañera que todo corazón busca para poder soportar este angustioso vivir, que siempre algún genial semejante se encargará de hacerlo difícil, ruinoso, quebradizo y neurótico. Cuando falla uno de los elementos de este trinomio, la vida se complica, y la personalidad que todos arrastramos como algo valioso, comienza a decaer y a entibiarse. A partir de ahí, pocos o ninguno confía en nosotros.
Comentarios
|
José Manuel García Rupérez
Secciones
Archivo
Recent posts
¡MENUDOS PÁJAROS!
20/05/2013
¡FIESTA!
16/05/2013
VIRTUOSOS
08/05/2013
ETERNA JUVENTUD
05/05/2013
IMPORTANTES
01/05/2013
LEER O NO LEER
26/04/2013
TALANTE
12/04/2013
RECICLAJE
06/04/2013
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA
04/04/2013
CREATIVIDAD
28/03/2013
|

