Un Blog de Cine


Una sci-fi para el fin de semana como otras NOVEDADES


INVASIÓN A LA TIERRA, (Battle: Los Ángeles), (2011) de Jonathan Liebesman
"Vamos a ver cómo vamos a salir de este lío", dice Aaron Eckhart, a los cerca de 40 minutos para el final de "Invasión a la Tierra". Una idea excelente, (a ver qué se le ocurriría). Y la solución que se presenta es muy simple: dejar de hablar . Hasta ese momento la película, dirigida por Jonathan Liebesman (En la oscuridad, 2003. La matanza de Texas: el origen, 2006), con guión de Christopher Bertolini (La hija del general, 1999), ha procedido de la manera esperada, una película con gran escala de imágenes, trucajes, ordenadores, combate y acción. Considerada como una alegoría de una invasión alienígena de ciencia ficción por bastantes críticos, es tan profunda como el hoyuelo en la barbilla del Sr. Eckhart, (¡Ay!, si Kirk Douglas pudiese decir algo...) y tan delgado y cuadrado como su mandíbula. Lo cual está bien. Superficial en contenidos y ramplona. Puro CINE palomitas para pasar el rato.Esas serían sus NOVEDADES
La Ciudad de Los Ángeles ha sido destruida tantas veces en los últimos años - tal vez como una ilusión por parte de la cínica industria del cine- que "Invasión: ..." se siente un poco como otra misión de entrenamiento de rutina de los marines "de la paz" (armados hasta los dientes para variar) a las que siempre están llamados por la libertad y por la gracia de Dios, porque los demás ejércitos del mundo mundial suelen estar de vacaciones, Da lo mismo Libia, Irak , Afganistan o marcianitos que allí estarán los americanos salvando el mundo. Pero el señor Liebesman y su equipo técnico intentan resolverlo con profesionalidad admirable, y a golpe de dolar (menos mal que estamos en crisis) libran tablas de churro


Me sorprendió gratamente esta película mientras estaba palomita va y palomita viene, más un bocata y alguna cerveza (es que era para pasar el rato, como la peli). Otros comentarios que he leido se han quejado de las armas de baja tecnología de los extraterrestres, pero me pareció refrescante. Estoy harto de ver las armas azul de plasma en todas las películas de extraterrestres. Durante la película, me imaginaba que estos extranjeros no eran mucho más avanzados que las sociedades humanas que estaban invadiendo. La escena en la que el sargento. Nantz intenta encontrar en un alienígena sus signos vitales es creativo, no sé si de Farmacia de Guardia o de Hospital Central.
Los años de ver vídeos de YouTube y "demos" de la Play Station me ha condicionado a asociar estos tiros y ráfagas con auténticos disparos, por lo que a veces no sé si estoy delante de un engendro, un reportaje de la OTAN, un clip de un vídeo juego o un anuncio de colonias. Películas como Cloverfield, Distrito 9, Total Recall, la viejilla, pastelera pero encantadora "Guerra de los Mundos y ahora "Invasión a la tierra" se sienten más reales que las películas como Aliens e Independence Day. Aunque tomado con MUCHA filosofía, todavía recuerdo mis risas con "Mars Attack".
"K´aproveshe en el finde" o cuando sea.
Y VETE AL CINE, Y SI ES EL DE TU CIUDAD MEJOR. QUE YA HAN QUITADO EL PERRO DE LA PUERTA, NO TE MUERDEN Y PUEDES ENTRAR
De nada.

INVASIÓN A LA TIERRA, (Battle: Los Ángeles), (2011) de Jonathan Liebesman



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ARMAS DE MUJER, ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA. LAS PRIMERAS MUJERES ANARQUISTAS EN ARGENTINA, LA PRIMERA PELÍCULA SOBRE ELLAS.


NI DIOS, NI PATRÓN, NI MARIDO, de Laura Mañá
He de confesar que suelo ser bastante escéptico ante cualquier película revisionista, de corte político o de trasfondo histórico y ante la visión de ésta, y que no me pasase como con "Las Hurdes", preferí documentarme antes y, efectivamente, salvo algún nimio detalle está púlcramente construida.
Creo que lo mejor de esta crítica es extraer parte de los comentarios de su directora Laura Mañá con la que coincido casi al cien por cien. Es un entrelazado de imágenes oscuras de fábricas polvorientas con el buen vivir de la burguesía dominante y aquí no valen medias tintas, pues lo mismo que se relata de los finales del siglo XIX, nos vale para ahora mismo, inclusive el acoso y el derecho de pernada de los caciques de siempre. Como toda historia incluye un relato de amor que se entremezcla sin estridencias. Me hizo recordar el coraje de las mujeres de "Libertarias" y de tantas otras que cayeron aquí en nuestra guerra in-civil y las que puden estar doblando la rodilla en Libia. Sin ir más lejos. algunas frases de Laura Mañá que no perjudican para nada la narración del filme, lo complementan perfectamente. E insisto. Muy intenso. Y si se es cercano a los ideales que se manifiestan en ella, más intenso. Ya se sabe, después de ésto "la vida empieza hoy" y si "CON OTROS OJOS" se anima a traerla a la Casa de Cultura, tanto mejor


NOTAS DE LA DIRECTORA
“Ni Dios, ni patrón, ni marido” es una historia que narra la situación de la mujer a finales del siglo XlX. Sus necesidades, su inferioridad en cuanto a condiciones laborales, la dificultad de combinar el trabajo con la vida familiar... en definitiva: es una historia muy actual.
Estas mujeres trabajadoras, activas y fuertes, no se dejan abatir por la mano dura del explotador y se unen para crear el primer periódico feminista. En él exponen sus reivindicaciones y comienza una lucha por cambiar las cosas.
Es una historia coral que deseo narrar con gran dinamismo. En alta definición y con cámara ágil. Utilizar la Steady Cam para las escenas de grupo y de acción: como la huelga, las intervenciones de
la policía montada... y alguna grúa para la fábrica y la ópera.
Estéticamente quiero combinar la coexistencia de dos mundo que parecen opuestos: el de Lucia, cantante de ópera rodeada de glamour, lujo y poder; y el de las trabajadoras: un mundo lleno de
penurias y necesidades. La fusión debe ser estética. La ópera cabalga sobre el sonido de las máquinas de la fábrica, y las reivindicaciones cabalgan sobre grandes banquetes donde reina la
opulencia.


NI DIOS, NI PATRÓN, NI MARIDO, de Laura Mañá

Para el mundo de las mujeres quiero una fotografía dura, realista, de colores apagados. Rodando, a veces, casi a modo de documental. Un mundo gris que coexiste con el mundo colorista del poder, la corrupción y la ópera. Para esta parte de la historia, es necesaria una verdadera puesta en escena. Como si se tratase de un teatro en el que cada uno está interpretando el papel ideal. Aquí la cámara es más tranquila y descriptiva. Las imágenes recogen lo que se supone que es el estado del bienestar: el agua de la fuente que emanan vida, los árboles que se mecen, el cantar de los pájaros...
Una vez cubiertas las primeras necesidades, la alta sociedad se detiene ante el encanto de las bellezas naturales.
El sonido es directo y también contribuye a la contraposición de los dos mundos. El sonoro mundo del trabajador, con sus máquinas, sus gritos reivindicativos y su dolor; y el elegante y discreto ambiente de la alta sociedad, lleno de tintineos, porcelanas y pianolas. La música debe tener mucha fuerza. Acompaña a la lucha de las mujeres y le quita dramatismo a lo que ya nos muestran las imágenes. Huyo de recrearme en las imágenes dramáticas.
Me gusta que cada elemento aporte sutilezas que pueden parecer opuestas. Al fin y al cabo, la combinación de todas ellas son las que forman nuestro mundo. A nuestras mujeres les pasa lo
mismo: por muy diferentes que parezcan las une una condición fundamental: son personas y son libres.
Una película histórica pero sumamente moderna en la que se trata un tema fundamental: la necesidad de unirse para intentar construir un futuro mejor.

NI DIOS, NI PATRÓN, NI MARIDO, de Laura Mañá

(Y aquí apostillo yo algo: no hay que olvidarse del magnetismo de la ópera, aquí La Boheme, en perfecta conjunción con la película y el significado de lo que representa la filosofía anarquista desde sus comienzos en Europa. Llama que parece que perdura aún, dentro de la utopía en nuestros días en lograr algo mejor que la miseria y engaños a los que nos enfrentamos a diario)


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