Ante la polémica surgida por la subida de un 18% de las tasas para los alumnos del Conservatorio y de la Escuela Municipal de Música, desde UPyD de Miranda de ebro han mostrado su preocupación ante el malestar de los profesores y su miedo a perder sus puestos de trabajo.
No obstante, desde UpyD a la hora de expresar su punto de vista sobre la justicia u oportunidad de dicha subida, asegura que les ha sido imposible disponer de datos contrastados sobre los costes e ingresos que suponen la prestación de las enseñanzas musicales. “Los que se recogen en la prensa local son distintos según provengan de una u otra de las partes en conflicto. También se citan porcentajes que cuando, calculadora en mano, se aplican a valores absolutos resultan números que contradicen lo verbalizado por docentes o representantes municipales”.
El pasado 16 de julio, UPyD cursó por el Registro de entrada municipal una petición de información, a la Concejala de Cultura, sobre los gastos e ingresos desglosados del Conservatorio, Escuela de Música y talleres para así poder tener una perspectiva real de lo que supone el incremento del 18%. “No hemos recibido respuesta. Así que basándonos en lo publicado en la prensa y en entrevistas efectuadas a personas afectadas por este asunto, hemos llegado a una serie de conclusiones”, apunta.
UPyD valora “muy importante y necesaria” la formación musical de los jóvenes mirandeses, y considera “irrenunciable” la defensa de la “pervivencia” del Conservatorio. “En nuestra ciudad, la música no es un pasatiempo cualquiera. Prueba de ello es la variedad y cantidad de agrupaciones existentes -de las que muchos de sus miembros han sido alumnos del Conservatorio- y la diversidad de actividades musicales que se celebran”.
En este sentido, puntualizan que el propio Ayuntamiento “vende la música como elemento protagonista cuando trata de estimular la visita de forasteros. Sin duda, es reseñable y acertado el eslogan ‘Miranda suena’ de la última edición de INTUR. Dejando claro este principio, también somos conscientes de la necesidad de racionalizar los gastos y optimizar la utilización de recursos humanos y materiales”.
Por ello, consideran que siendo regladas las enseñanzas impartidas, “lo lógico sería reivindicar que la gestión del Conservatorio fuera asumida por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León. De hecho, es el único de nuestra comunidad que es municipal. Mientras no se haya alcanzado tal aspiración, parece razonable que se aplique un aumento de cuotas asequible para los usuarios, pues es evidente que, prácticamente, todas las familias mirandesas han perdido poder adquisitivo durante los últimos años. Pero también es sabido que en Miranda, como en la mayoría de las ciudades de España, los ayuntamientos han tenido que condicionar su administración económica al cumplimiento de un plan de ajuste a cambio de recibir un crédito para pagar sus deudas a los proveedores”.
La corporación actual ha resuelto que a partir de 2022 las cuotas pagadas por los alumnos cubran el 50% de los costes. A UPyD le parece un reembolso excesivo. “Se trata de una enseñanza reglada, no de una actividad lúdica. El profesorado sugiere, de acuerdo con la propuesta de una guía de la FEMP, que los usuarios paguen 33% del coste de la enseñanza. En principio, también parece excesivo. Pero cuando se habla de porcentajes, muchas veces es complicado hacerse idea de cifras concretas y es lo que nos ocurre en este caso. Profesores y Ayuntamiento coinciden en que hasta ahora, las cuotas aportaban un 14% de los costes. Según los primeros, la cuota media por alumno, antes de la subida, era de 650 euros/año (Diario de Burgos, 23 de junio). Por tanto, el gasto municipal por alumno ascendería a más de 4.600 euros. Sin embargo, la concejala de Cultura afirma que cada alumno supone al Ayuntamiento 2.071 euros. Son cifras muy dispares”.
En su opinión, es “indispensable” que la ciudadanía conozca con exactitud el coste real “para que cuando se recabe su apoyo pueda opinar conforme a una información veraz”. Por otro lado, en los presupuestos de 2012, publicados recientemente en la web municipal, es “imposible descifrar” qué partidas corresponden al Conservatorio, Escuela o talleres. “¿Tal vez un concepto llamado personal laboral cultura y festejos” a los que asignaron 775.000 euros en 2011 y 735.000 en 2012? Lo cierto es que en esta ciudad se lo ponen difícil a quien quiere acceder a la información municipal más básica”.
En cuanto a la crispación que ha acompañado a este asunto, UpyD cree que, una vez más, han fallado las formas. “Si no se cuidan, luego siempre afectan al fondo. Y de nuevo, estamos hablando de transparencia informativa. Antes de tomar decisiones conviene cambiar impresiones y explicar la situación a las personas implicadas, como son los profesores y padres de alumnos”.
No obstante, desde UpyD a la hora de expresar su punto de vista sobre la justicia u oportunidad de dicha subida, asegura que les ha sido imposible disponer de datos contrastados sobre los costes e ingresos que suponen la prestación de las enseñanzas musicales. “Los que se recogen en la prensa local son distintos según provengan de una u otra de las partes en conflicto. También se citan porcentajes que cuando, calculadora en mano, se aplican a valores absolutos resultan números que contradicen lo verbalizado por docentes o representantes municipales”.
El pasado 16 de julio, UPyD cursó por el Registro de entrada municipal una petición de información, a la Concejala de Cultura, sobre los gastos e ingresos desglosados del Conservatorio, Escuela de Música y talleres para así poder tener una perspectiva real de lo que supone el incremento del 18%. “No hemos recibido respuesta. Así que basándonos en lo publicado en la prensa y en entrevistas efectuadas a personas afectadas por este asunto, hemos llegado a una serie de conclusiones”, apunta.
UPyD valora “muy importante y necesaria” la formación musical de los jóvenes mirandeses, y considera “irrenunciable” la defensa de la “pervivencia” del Conservatorio. “En nuestra ciudad, la música no es un pasatiempo cualquiera. Prueba de ello es la variedad y cantidad de agrupaciones existentes -de las que muchos de sus miembros han sido alumnos del Conservatorio- y la diversidad de actividades musicales que se celebran”.
En este sentido, puntualizan que el propio Ayuntamiento “vende la música como elemento protagonista cuando trata de estimular la visita de forasteros. Sin duda, es reseñable y acertado el eslogan ‘Miranda suena’ de la última edición de INTUR. Dejando claro este principio, también somos conscientes de la necesidad de racionalizar los gastos y optimizar la utilización de recursos humanos y materiales”.
Por ello, consideran que siendo regladas las enseñanzas impartidas, “lo lógico sería reivindicar que la gestión del Conservatorio fuera asumida por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León. De hecho, es el único de nuestra comunidad que es municipal. Mientras no se haya alcanzado tal aspiración, parece razonable que se aplique un aumento de cuotas asequible para los usuarios, pues es evidente que, prácticamente, todas las familias mirandesas han perdido poder adquisitivo durante los últimos años. Pero también es sabido que en Miranda, como en la mayoría de las ciudades de España, los ayuntamientos han tenido que condicionar su administración económica al cumplimiento de un plan de ajuste a cambio de recibir un crédito para pagar sus deudas a los proveedores”.
La corporación actual ha resuelto que a partir de 2022 las cuotas pagadas por los alumnos cubran el 50% de los costes. A UPyD le parece un reembolso excesivo. “Se trata de una enseñanza reglada, no de una actividad lúdica. El profesorado sugiere, de acuerdo con la propuesta de una guía de la FEMP, que los usuarios paguen 33% del coste de la enseñanza. En principio, también parece excesivo. Pero cuando se habla de porcentajes, muchas veces es complicado hacerse idea de cifras concretas y es lo que nos ocurre en este caso. Profesores y Ayuntamiento coinciden en que hasta ahora, las cuotas aportaban un 14% de los costes. Según los primeros, la cuota media por alumno, antes de la subida, era de 650 euros/año (Diario de Burgos, 23 de junio). Por tanto, el gasto municipal por alumno ascendería a más de 4.600 euros. Sin embargo, la concejala de Cultura afirma que cada alumno supone al Ayuntamiento 2.071 euros. Son cifras muy dispares”.
En su opinión, es “indispensable” que la ciudadanía conozca con exactitud el coste real “para que cuando se recabe su apoyo pueda opinar conforme a una información veraz”. Por otro lado, en los presupuestos de 2012, publicados recientemente en la web municipal, es “imposible descifrar” qué partidas corresponden al Conservatorio, Escuela o talleres. “¿Tal vez un concepto llamado personal laboral cultura y festejos” a los que asignaron 775.000 euros en 2011 y 735.000 en 2012? Lo cierto es que en esta ciudad se lo ponen difícil a quien quiere acceder a la información municipal más básica”.
En cuanto a la crispación que ha acompañado a este asunto, UpyD cree que, una vez más, han fallado las formas. “Si no se cuidan, luego siempre afectan al fondo. Y de nuevo, estamos hablando de transparencia informativa. Antes de tomar decisiones conviene cambiar impresiones y explicar la situación a las personas implicadas, como son los profesores y padres de alumnos”.





















