El nombre de esta entidad tiene un carácter simbólico y, a la vez, reividicativo. “Simbólico por ser una declaración de intenciones en la forma de entender la Historia de Miranda y reivindicativo en relación al maltrato que en la actualidad está sufriendo el monolito del mismo nombre”, explica su secretario, Jesús Ángel Sáez.
Como ejemplos de reivindicaciones citan los casos del yacimiento de Arce-Mirapérez, todo lo relacionado con el castillo, la pérdida de las iglesias o el hecho de tener un museo sin contenido. “Deberíamos dar una orientación distinta a nuestro patrimonio”, recuerda.
Pero sin duda una de las cuestiones que suscitan más polémica es que no se sepa poner en valor lo que posee la ciudad. “Contamos con el mejor herbolario que existe en España del siglo XVII y nadie sabe dónde está: en la biblioteca de los Sagrados Corazones. Sin embargo, en el Museo de las Ciencias Naturales de Madrid está expuesta, como si fuera una joya, una de las piezas del herbolario que tienen y ni siquiera es mejor que el que tenemos aquí”, lamenta.
El primer acto público de esta asociación fue para presentar el libro ‘Mapas y grabados de Miranda y su comarca. Siglos XVIII y XIX (segunda parte)’. Se trata de una nueva selección de grabados y mapas antiguos, de aproximadamente 300 años de antigüedad, provenientes de la colección personal del autor Jesús Ángel Sáez.
En total hay 57 grabados que se dividen en cinco capítulos según su temática: ‘Grabados de Miranda de Ebro (1824-1902)’, ‘Batalla de Treviño (7 de julio de 1874)’, ‘Miranda en el Semanario Pintoresco Español’, ‘Grabados de la comarca mirandesa de 1808 a 1906’ y ‘Mapas del s.XVII al s.XIX’.
Algunas de estas ilustraciones son realmente difíciles de conseguir y otras han llegado de puntos tan lejanos como Nueva Zelanda. Su valor es muy difícil de establecer aunque entre las joyas está un grabado de la primera guerra carlista donde se ven txapelgorris jugando a las cartas con el puente de fondo. “Pero a veces su valor no es económico sino que el grabado sirve para ver las costumbres de la época en Miranda”.
La edición de esta obra, de tan sólo 475 ejemplares, ha sido patrocinada por Caja Vital y sus beneficios serán destinados a la Asociación BOREAL. Cada uno de estos libros ha sido certificado, sellado y firmado uno a uno. Una joya para coleccionistas.
Como ejemplos de reivindicaciones citan los casos del yacimiento de Arce-Mirapérez, todo lo relacionado con el castillo, la pérdida de las iglesias o el hecho de tener un museo sin contenido. “Deberíamos dar una orientación distinta a nuestro patrimonio”, recuerda.
Pero sin duda una de las cuestiones que suscitan más polémica es que no se sepa poner en valor lo que posee la ciudad. “Contamos con el mejor herbolario que existe en España del siglo XVII y nadie sabe dónde está: en la biblioteca de los Sagrados Corazones. Sin embargo, en el Museo de las Ciencias Naturales de Madrid está expuesta, como si fuera una joya, una de las piezas del herbolario que tienen y ni siquiera es mejor que el que tenemos aquí”, lamenta.
El primer acto público de esta asociación fue para presentar el libro ‘Mapas y grabados de Miranda y su comarca. Siglos XVIII y XIX (segunda parte)’. Se trata de una nueva selección de grabados y mapas antiguos, de aproximadamente 300 años de antigüedad, provenientes de la colección personal del autor Jesús Ángel Sáez.
En total hay 57 grabados que se dividen en cinco capítulos según su temática: ‘Grabados de Miranda de Ebro (1824-1902)’, ‘Batalla de Treviño (7 de julio de 1874)’, ‘Miranda en el Semanario Pintoresco Español’, ‘Grabados de la comarca mirandesa de 1808 a 1906’ y ‘Mapas del s.XVII al s.XIX’.
Algunas de estas ilustraciones son realmente difíciles de conseguir y otras han llegado de puntos tan lejanos como Nueva Zelanda. Su valor es muy difícil de establecer aunque entre las joyas está un grabado de la primera guerra carlista donde se ven txapelgorris jugando a las cartas con el puente de fondo. “Pero a veces su valor no es económico sino que el grabado sirve para ver las costumbres de la época en Miranda”.
La edición de esta obra, de tan sólo 475 ejemplares, ha sido patrocinada por Caja Vital y sus beneficios serán destinados a la Asociación BOREAL. Cada uno de estos libros ha sido certificado, sellado y firmado uno a uno. Una joya para coleccionistas.




















