Aunque el desfile quedó completamente eclipsado por la presencia de los jugadores del Mirandés, lo cierto es que, como siempre, éste contó con un gran derroche de color, alegría, simpatía e imaginación. Ninguna cuadrilla se quedó sin sacar bufandas, banderas o pegatinas del club rojillo. Y no es de extrañar porque se acababa de lograr el ascenso de categoría. A continuación presentamos algunas instantáneas.









































