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ARÍN, un outsider en la escena musical independienteARÍN publicará el 20 de abril su LP de Arín 'Nuevos Precipicios' en formato CD, digipack edición de lujo, bajo su sello El Cuadrado Naranja. Se trata de una apuesta innovadora que en su promoción a través de las redes sociales ya ha tenido miles de escuchas. La Voz del Ebro ha mantenido una entrevista con este cantante.
-¿Qué es El Cuadrado Naranja y por qué este nombre?
-El Cuadrado Naranja (ECN) es el sello discográfico bajo el que produzco, grabo y edito 'Nuevos Precipicios'. Intento que sea mi marca personal y que refleje mi mirada como autor de canciones. El nombre hace referencia a mi primer recuerdo de infancia que se remonta muy lejos, al primer año que llegué al colegio y colgábamos las batas en una fila de perchas. Se ve que por alguna cuestión de orden cada uno dibujamos algo que repetimos en un papel. Una parte fue a la propia bata y la copia a la percha que nos correspondía para todo ese curso. No cabe duda de lo que yo reflejé en aquella 'primitiva'" pintura o dibujo fueron cuatro palos de color naranja semejando en forma a un cuadrado que me fascinaba ver cada día. -¿Cómo empezó? -Ha sido una evolución natural desde los tres años. Mi juguete favorito fue un piano de madera azul del que no me separaba durante todo el día. Tocaba y cantaba sin importarme ni lo más mínimo lo que hacía y espero llegar algún día a ese nivel de comunión músico-obra tan perfecto. Luego vinieron clases y conservatorio y en la adolescencia guitarra eléctrica y punk. Hasta que poco a poco me he ido formando para llegar a lo que soy ahora a mis treinta. -¿Y cuántos años lleva en el mundo de la música? -Ni tan siquiera en este momento estoy en movimiento dentro de este mercado ya que todo el material ha sido compuesto de alguna manera en aislamiento. No he compartido con nadie mi trabajo hasta que he visto que tenía material suficiente para un LP y de calidad. Entonces, decidí gastar los pocos ahorros que me quedaban en equipo muy elemental y básico para hacer una grabación decente totalmente autoproducida e independiente sin ninguna financiación externa ni ayuda técnica de ningún tipo. Y así fue como el pasado 1 de marzo se dio a conocer parte de mi trabajo públicamente a través de myspace y redes sociales, saliendo de esa burbuja y promocionándolo con ganas de recibir el feedback de la gente. -¿Cómo ha sido la experiencia hasta el momento? -Estoy realmente entusiasmado, quizás tenía en mente que la respuesta iba a ser más minoritaria o al menos más paulatina pero se han superado las expectativas con creces y espero seguir recibiendo comentarios de nuevos oyentes que descubran a ARÍN. -¿Es duro el mundo de la música? -No. Hablo con la comodidad de, hasta hoy, no depender de terceras personas ni siquiera de un productor, un estudio o una casa de discos. Digamos que habito con cierta comodidad dentro del panorama de música independiente nacional. Incluso hoy por hoy creo que quizás pueda ser más bien un outsider de la escena independiente o no lo sé. Es algo que no me preocupa lo más mínimo. Creo que cuando alguien hace algo que realmente quiere perder es ganar. Yo trabajo cada día y que este proyecto crezca y mi obra pueda llegar a cuanta más gente mejor es el fin. Por otro lado, que la infraestructura crezca es el paso más lógico y necesario y a la vez quiero que sea así. Creo que el proyecto es viable económicamente. -Para quienes nunca le hayan escuchado, ¿cómo describiría su música? -Intento que mi música sea accesible para todos los públicos sin dejar de lado una huella personal. Creo que mi música huye y se aleja, a mi modo de ver, de la vulgaridad de la música comercial imperante que aplasta al oyente sin piedad, sin cuidarlo. Trabajo mis composiciones, tanto la parte musical como la literaria, desde muchos puntos de vista intentando que no muera ni diga todo a la primera escucha sino que pueda crecer con el propio oyente a medida que realice segundas, terceras escuchas... Quiero que pueda reinterpretar conmigo después en el directo lo que en un primer momento le motivó esa canción. -¿Y cómo es su estilo? -Si entramos en estilismos, digamos que donde me encuentro más cómodo es en el folk-rock y pop más sencillo, sobre todo de la música de la década de los 60, 70 y 80, que es la música que he vivido en mi casa durante la infancia. En mi retina quedó grabado como primera canción que escuché en un soporte el 'Cállate niña' del grupo Pic-Nic. La casa de mis padres tiene un pasillo de 11 metros y mi actividad favorita con tres o cuatro años era correr de un lado a otro hasta quedar exhausto. Un buen día frené en seco frente a una sala y me quedé helado frente a algo que no sabía muy bien qué era (un casete reproduciendo música), me pareció algo sublime en aquel momento. Me sentí como cuando Flaherty le muestra a Nanook el sonido del gramófono ('Nanook of the North'”. Robert J. Flaherty 1922). Siempre que observo esa escena irremediablemente me acuerdo de esas carreras por el pasillo y ese frenazo en seco al escuchar “Glory, glory, ay ay ay” saliendo del casete como magia. -El directo, ¿es aún mejor? -Estoy preparando un directo muy sincero y muy íntimo con acompañamiento percusión y batería. Creo que las canciones crecen notablemente al reinterpretarlas sobre un escenario y espero y estoy deseoso de que la gente se anime a ver y disfrutar propuestas alternativas como ésta. -¿Se puede definir su música? -Sin inventar nada nuevo intento impregnar a mis composiciones e interpretaciones de una huella que sea imborrable, permanente y que sea reconocible en un futuro cuando tenga un buen número de canciones se palpe esa identidad de artista o de autor en este caso. Pienso que ARÍN parte es madera, parte agua, parte viento y parte fuego. -Es su primer LP, ¿para cuándo estará disponible?. -Si las previsiones no fallan estará disponible al público a partir del 20 de abril en edición de lujo formato digipack. Toda la parte gráfica corre por cuenta de Antonio Segarra, que ha dado forma al concepto que yo tenía en mi cabeza de la mejor manera. Estoy muy contento de haber trabajado con él y espero seguir haciéndolo. Antonio como diseñador viene de otra escena más underground y 'oscura' pero ha sabido adaptarse al proyecto y sumarle esa parte que le faltaba y también se ha ocupado de toda la parte de imagen corporativa. Aprovecho para saludarlo desde aquí. -¿En qué se inspira para componer sus canciones? -En recuerdos y sueños, sueños en calidad de soñante psicológicamente hablando. Me gusta anotar en un cuaderno lo que recuerdo de lo que estoy soñando inmediatamente al despertar. No lo hago cada día pero me da parte del material que utilizo luego para componer. En cuanto a los recuerdos comentarte que soy una persona muy analítica de la realidad que vivo o que tengo cerca quizás por un egoísmo atroz o porque tengo un gusto considerable hacia el aislamiento, hurgo en mi interior en emociones intensas, traumas o dolores y a partir de ahí recreo el sentimiento para darlo forma dramática o poética hasta llegar a la canción en sí como género. Después la imaginación y el momento presente hace el resto. Hacer canciones es como volver a ser niño otra vez por un breve periodo de tiempo, casi invisible. -No es algo fácil. -Hay que estar alerta para captar ese instante que es fugaz, darlo forma, amoldarlo a tu mirada y que todo case en armonía al menos para uno mismo. Creo o quiero pensar que es un método de trabajo muy válido y probablemente comparable a otras disciplinas artísticas como la pintura, la literatura o el cine. No me veo haciendo las cosas de otra manera. Interpreto esos recuerdos y esos sueños con forma de canción. Me siento cómodo con la canción como expresión artística de mi persona porque en un espacio muy corto de tiempo se puede tener un feedback casi inmediato con el oyente mirándolo a los ojos, que no miente nunca y al que respeto enormemente. Después viene la parte exhibicionista en la que intento mantener distancia conmigo y me alejo de la primera visión para reinterpretarme y que el público pueda comprender de la mejor manera posible ese echo artístico. De alguna manera creo que todo esto me sirve como terapia y me vacío de tal forma con todo el proceso que quedo limpio interiormente. -¿Cuánto tiempo le ha costado que este LP vea la luz? -La primera canción fue compuesta en agosto de 2009, la grabación ha sido muy muy rápida. La idea era que captara una esencia global de lo que es ARÍN y lo que representa su música. Estoy muy contento con el resultado, se han optimizado los recursos de los que se disponía al máximo y han dado sus resultados hasta el punto de arriesgarme a sacar una edición de lujo con el material. Adaptarme a los escasos medios de los que dispongo me ha hecho comprender de verdad y sin imposturas que como dice el refrán no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita. Creo que esta escasez y que el equipo técnico-humano se reduzca al propio autor ha dotado al trabajo de una sinceridad e intensidad que el oyente puede sentir. -Si tuviera que destacar una canción de este nuevo trabajo, ¿cuál sería? -La más redonda quizás sea la canción que abre el disco 'El niño, el hombre y el miedo (Abel 'El Tuerto'). Refeleja la ausencia material del hecho dramático en sí, trabajada a conciencia sobre una serie de cuatro acordes menores que acentúan la pérdida enormemente para caer en uno mayor como punto de apoyo que hace que la canción vuelva a volar estrofa tras estrofa. 'El Germen' es de la que en un primer momento más feedback positivo he recibido. Fue la más automática de todas, las palabras surgían unas tras de otras en perfecta sincronización y creo que eso se nota. Y 'Nuevos Precipicios' me acerca a la realidad mirando de frente al abismo. Me planteo que el disco tenga un contenido coherente de principio a fin e, incluso, a veces me encuentro componiendo la letra o música de una canción mientras sigo teniendo en mente la anterior y la siguiente. La cabeza no para, a veces no da tregua y cuesta ordenar los conceptos, así que me es muy difícil quedarme con una canción ya que creo que soy lo que soy en conjunto de todas mis composiciones, no sería justo. -¿Qué tema le ha marcado más? -¡Uf! Se me complica la entrevista. Doy vueltas a cada nota, a cada letra, me gusta pensar que cada palabra o nota tiene que ir ahí porque es la única que puede ir. Luego, en frío, te das cuenta de que hay más posibilidades de las que puedes contar en la canción y te toca quitar y quitar hasta quedarte con lo esencial. Creo que 'Me equivoqué' habla de algo que nos cuesta: el reconocer que nos equivocamos cada día y que forma parte de nosotros de crecer como personas. Saber admitir un error es saber admitir un acierto, si no sabes admitir un error probablemente no sabrás qué hacer cuando aciertes. Todas mis canciones nacen desde la obsesión por algo, de preguntas, e intentan no el responder esas preguntas sino que esas preguntas se multipliquen. Digamos en sí que la primera parte del disco es más madera y agua (más elemental, más básica) porque trata la idea de la ausencia, el drama, la muerte y el error; y la segunda más viento y fuego (más eléctrica, más rabiosa, más roja) porque trata la obsesión como adicción, miedo y el sueño en sí sin envolturas. Como ves hay dos bloques de contenido bien marcados el primero precedido por una introducción y el segundo tras un intermedio. Me gustaba la idea de separar esos dos bloques como realmente los discos y casetes que más me han marcado tienen cara a y cara b. Estoy marcado de manera inevitable por todas y cada una de las composiciones de este disco. El día que una canción no me marque en algún modo creo que tendría que replantearme mi profesión. -¿Es profeta en su tierra? -No lo sé. Es muy pronto para saberlo. Dentro de lo que cabe mi música se reduce prácticamente a ser escuchada por hispanohablantes. El hecho de expresarme en mi lengua materna hace que me sienta cómodo y da verdad a mi propuesta. No entiendo eso de cantar en inglés ya no sólo sin saber pronunciar sino sin sentir el idioma ni que te identifique, por mucho que me gusten unos u otros artistas que son los que verdaderamente influyen en mi trabajo. No entiendo de clichés y argumentaciones banales sin fundamento que dicen más o menos que hay que cantar en inglés porque es el idioma de la música rock. Una comparativa que me encanta: imagínate un guiri cantando flamenco y cosas por el estilo (ríe). -Hasta el momento las críticas han sido muy positivas. -Tengo la suerte de tener amistades en ciudades europeas y americanas y he recibido buenos comentarios de ellos y su gente cercana. Sin más la semana pasada pincharon 'El Germen' en la radio nacional sueca donde trabaja un buen amigo (Luis A. Uriarte), también me han pedido material para un programa en castellano de una radio polaca y hasta he recibido muchísimos comentarios positivos de mexicanos... Pero donde más ha cuajado mi propuesta ha sido en España a nivel de radios independientes, prensa escrita especializada y un largo etcétera. Y aquí y es donde, espero, mi pequeña infraestructura me permita manejarme. -¿Se dan oportunidades a los músicos en Miranda de Ebro? -Es una pregunta con trampa o al menos difícil de contestar para mí. Te diré que sí o que no en la medida que preguntemos si se dan oportunidades a los carpinteros en Miranda de Ebro o a los alfareros. Probablemente la respuesta más sensata sería que las oportunidades se buscan y cuando se le ofrecen a uno, se aprovechan. Personalmente me gustaría que mi obra, por así decirlo, llegue a todos los rincones posibles y para eso hay que trabajar mucho, viajar e invertir más todavía para, a veces, no ver un resultado inmediato. Sembrar para luego recoger aunque la recogida sea casi invisible o esté lejana hay que perseguirla, o ese es mi objetivo. De todos modos, viajar forma parte del trabajo del músico. Aquí faltan quizás promotores que se arriesguen a mantener una oferta variada y de calidad de propuestas alternativas en esta ciudad. Supongo que el mercado está en otras ciudades más grandes donde hay más diversificación. -¿Echa algo en falta en cuanto a promoción de músicos en la ciudad? -Echo en falta un auditorio como tal y un teatro en el que tengan cabida propuestas musicales interesantes y variadas de música contemporánea semanalmente. Me gustaría que se inviertieran más recursos en desarrollar la cultura musical de Miranda de Ebro ya que creo que la gente lo merece. Es un poco injusto que yo opinara más en firme en cuanto a propuestas ya que creo que mis gustos son particulares. Sería pretencioso por mi parte utilizar esta entrevista para imponer mi criterio que es muy particular. Esa tarea ya le tocará a los políticos, asociaciones culturales y promotores privados que promueven la cultura en la ciudad. -Seguro que ha habido gente muy importante en su vida para hacer posible que su obra vea la luz, ¿a quién tiene más que agradecer? -La ayuda más desinteresada e incondicional ha sido la de mi familia, en especial la de mi hermana Rebeca.
21/03/2010 - 21:42
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